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Biblia - español

Leyendo la Biblia con nuevos ojos


Leyendo la Biblia con nuevos ojos

(Algunas orientaciones y sugerencias para grupos, animadores y relatores de estudios bíblicos y Lectura Popular de la Biblia)

Introducción

Hay muchas maneras de leer y estudiar la Biblia. Sin embargo, ahora nos proponemos aproximarnos a las Escrituras de una manera contextual, comunitaria y, de ser posible, ecuménica. Pero esta propuesta no es un nuevo método, sino un proceso dinámico, porque no se trata sólo de presentar técnicas o dinámicas de grupo. Lo que interesa e importa es apropiarse, articular y trasmitir una determinada visión de la Biblia donde, gracias a la unión entre Biblia y vida, la comunidad redescubra y se afirme en la certeza de que, de la misma manera que Dios estuvo con el pueblo en el pasado, está hoy con nosotros en nuestras luchas del presente por una iglesia renovada y por un mundo más justo y mejor.

Precisamente, porque se trata de interpretar la vida con la ayuda de la Biblia, es que la lectura que se propone debería ser ecuménica, porque lo más ecuménico que tenemos es la vida misma. Y lectura ecuménica es aquélla que interpreta la Biblia en defensa de la vida y no en defensa de nuestras confesiones religiosas.[1]

Y una lectura en defensa de la vida tiene que ser necesariamente liberadora y transformadora; debe comprometernos en nuestra transformación personal, para que después seamos verdaderamente sal que preserva, luz que ilumina y levadura que transforma en medio de nuestra realidad social y eclesial (cf. Mt 5,13-16; 13,33). Por tanto, una lectura en defensa de la vida implica tanto un compromiso de transformación personal como social, lo cual significa que integra toda la realidad existencial: lo político, lo económico, lo cultural, así como la esfera religiosa y espiritual de la vida.

Pero si esta manera de aproximarnos al texto bíblico es un proceso, éste no sucederá por sí mismo, sino que necesita ser facilitado. Y eso es lo que pretenden ser estas orientaciones: solamente una guía que facilite el trabajo de los grupos de estudio bíblico y Lectura Popular de la Biblia.

Sin embargo, estas orientaciones pueden y deben ser recreadas, enriquecidas y modificadas de acuerdo a las necesidades y características de cada grupo y comunidad. Leer la Biblia contextualmente, comunitariamente y ecuménicamente, debe ser un proceso creativo, en el cual aquéllos y aquéllas más entrenados del grupo, sean capaces de caminar junto “a los más pequeños” (Mt 25,40). Porque es necesario caminar junto a las personas, tal como lo hizo Jesús con los caminantes de Emaús: al ritmo de ellas (cf. Lc 24,13-35). Seguramente tendremos que detenernos en algún momento y esperar por algunas, porque de nada vale querer correr e ir delante, o imaginarlas ignorantes, ya que entonces podríamos perder todo el camino recorrido.[2] Por eso decimos que la lectura que proponemos es un proceso en el cual todos y todas tenemos una valiosa contribución que dar en la apropiación de la Biblia para nuestro presente.

Los facilitadores del proceso

Como el proceso de lectura popular y comunitaria de la Biblia debe ser facilitado, un aspecto clave e importante recae en la labor de los/las animadores/ras y relatores/ras.

¿Qué se espera de un animador/ra?

Interpretar no es una actividad informativa exclusiva de los exegetas y especialistas bíblicos; es una actividad comunitaria a la que todos y cada uno, incluido el exegeta, el especialista bíblico y los que tienen más conocimientos dentro del grupo, deben contribuir.[3] Por eso no se espera que la persona que anime un grupo de estudio bíblico o de lectura popular y comunitaria de la Biblia sea un/a teólogo/ga o un/a biblista, pero si deberá tener sabiduría y cierta capacidad y experiencia en el trabajo con grupos.

Pero, además, un/a animador/ra debe:

  • Prepararse adecuadamente para cada encuentro.
  • Usar una metodología que anime la participación de todo el grupo y que evite que      una persona domine la discusión.
  • Saber manejar creadoramente el proceso, respetando todas las contribuciones.
  • Ser capaz de propiciar que otras personas del grupo puedan ocupar su lugar.
  • Ser capaz de resumir la discusión y el debate.
  • Propiciar el crecimiento de todo el grupo.

Cualquier persona puede llegar a ser un animador/ra, siempre y cuando no pretenda dominar y manipular al colectivo e imponer sus propios puntos de vista. El proceso de lectura bíblica contextual, comunitaria y ecuménica no se puede desarrollar mediante formas autoritarias, sino mediante el respeto mutuo y de un gran espíritu de comunidad. Solamente un ambiente de fraternidad, comunidad y comprensión podrá garantizar un crecimiento colectivo.[4]

¿Qué se espera de un/a relator/ra?

El papel del relator/ra será también muy importante. Será aquella persona del colectivo que apoyará el trabajo del animador/ra, pero su principal responsabilidad será ir recogiendo por escrito los aspectos centrales del proceso y garantizar la sistematización de las conclusiones.

Sugerencias para el desarrollo de los encuentros

1-      Momento litúrgico o celebrativo

Cada encuentro debe iniciarse con un momento de celebración, meditación y oración. Es el momento para invocar el Espíritu de Dios para que nos hable a través del estudio de su Palabra. La relectura de la Biblia y la celebración litúrgica, fe y compromiso social, fe y participación de la vida comunitaria, son términos que no se oponen, sino que son actitudes que se complementan e integran.

Este momento celebrativo no debe constar simplemente de una oración, sino que también debe ser una oportunidad para introducir el texto a estudiar, y además para crear un clima de integración. Se recomienda usar símbolos, dramas, poesías, cantos, momentos de silencio, oraciones, etc. También se debe conversar o reflexionar sobre aquellos aspectos de la realidad  social y comunitaria que deben ser iluminados por la Palabra de Dios.

Este momento litúrgico debe introducir y ser la puerta de entrada al texto, pero una puerta de entrada que parta de nuestra realidad. Puede crearse un pequeño equipo litúrgico que prepare esta celebración.

2-      Estudio del texto

a) Lectura del texto. Leer el texto en voz alta. Es importante leer diferentes versiones para establecer comparaciones. Después, el texto puede releerse en silencio por cada miembro del grupo.

b) Acercándonos al texto. Aquí entramos en un primer contacto con el texto. En algunos casos, sobre todo si el grupo es muy grande, se pueden crear pequeños grupos. El animador deberá dirigir esta parte directamente. Se pueden usar carteles,  pizarrón y/u otros recursos disponibles..

Posibles aspectos a analizar:

  •  ¿De qué trata      el texto? ¿Quién habla? ¿Desde dónde habla? ¿Sobre qué habla? ¿Por qué      habla?
  • ¿Cuáles son los      personajes de la historia? ¿Cuáles son los protagonistas principales y      cuáles los secundarios? ¿Cuantas veces son mencionados?
  • Identificar los      lugares geográficos del texto y averiguar su significado. ¿Consideras que      son importantes para la comprensión del mensaje del texto?
  • Señala los verbos que indican las acciones de cada uno de los protagonistas. Selecciona verbos que se consideren “claves” en el texto.
  • Identifica el conflicto (qué lo provoca, quiénes y por qué se molestan, etc.). Relacionarlo con otros pasajes conocidos y/o semejantes de la Biblia. Ver cómo el texto toma partido frente a los conflictos de su época puede ayudar a comprender      mejor su mensaje y sentido para nosotros hoy.
  • Identificar con precisión la propuesta (qué plantea, qué transgrede, qué implica, qué cuestiona, qué propone, etc.).

Ciertamente no todos los aspectos que se señalan pueden ser aplicados a todos los textos. Aquí el estudio previo del animador/ra y su habilidad para seleccionar los aspectos a clarificar son importantes.

c) Profundizando el texto. En este momento se entraría en un análisis más profundo del texto: su contexto histórico, su cualidad literaria, su estilo, su división interna, su contenido y sus detalles. Aquí la labor del animador deberá ser más directa. Para esto se valdrá de las informaciones contenidas en subsidios bíblicos disponibles, Comentarios Bíblicos, etc. sobre el texto a estudiar, o de otros estudios adicionales que pueda realizar.

El animador, como ya expresamos, deberá estudiar previamente las informaciones de los subsidios bíblicos disponibles, Comentarios Bíblicos, estudios adicionales que pueda realizar, para ser capaz de clarificar las dudas y completar la información del texto, de modo que en la próxima etapa el grupo pueda reflexionar sobre el mensaje del texto para hoy. Si el grupo fue dividido en grupos más pequeños para el momento anterior, sería conveniente que aquí se integre de nuevo. Esta parte podría ser el final o resumen de la etapa anterior y el comienzo de la que sigue. Sin embargo, no hay nada fijo en el procedimiento, cada grupo podrá adaptarlo a sus características.

d) Actualizando el texto. La actualización del texto para el presente es la meta del estudio. Porque Dios no sólo habló en el pasado, sino que continúa hablando hoy. En este momento regresamos de nuevo a nuestra realidad, traemos el texto a nuestro presente. Este es el momento en que el texto se hace Palabra de Dios para nosotros. Es cuando el texto nos compromete a poner en práctica la Palabra que se nos dirige hoy.

Se debe dividir el grupo para este momento y después integrarlo de nuevo para confrontar las reflexiones.  Aquí las preguntas centrales para guiar la relectura del texto podrían ser:

  • ¿Cómo relacionar el texto con nuestra propia vida?
  • ¿Qué nos dice este texto hoy en día?
  • ¿Qué haremos en respuesta a las demandas que Dios nos hace hoy?

Para resumir el proceso hay muchas posibilidades abiertas a la creatividad de los grupos: dramatizaciones, escribir en un papelógrafo frases que resuman lo que fue descubierto y que se asume como un desafío de Dios para el presente, cantos, oraciones, un momento celebrativo resumen, etc. En fin, lo importante es que al final se resuman y asuman colectivamente las demandas que Dios nos hace hoy mediante el estudio de su Palabra.

Conclusión

Esperamos que estas orientaciones y sugerencias sean útiles para que juntos y juntas nos aproximemos a la Biblia con nuevos ojos. Para que nuestros ojos descubran nuevos sentidos. Para que nuestros gestos construyan acciones llenas de vida y a favor de la vida.

________________

[1] Carlos Mesters: “La interpretación popular de la Biblia”. Selecciones de Teología (Barcelona) 34(136): 289, 1995.

[2] Véase Carlos Dreher: A caminho de Emaús. Leitura Bíblica e Educação Popular. CEBI, Belo Horizonte, 1993.

[3] Véase Carlos Mesters: “La interpretación popular de la Biblia”. op. cit., p. 286.

[4] Véase Gerald West: Contextual Bible Study. Cluster Publications, Pietermariyzburg, South Africa, 1999, p.24.

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